• Saludo

  • La imagen

  • La cofradia

  • La procesión

  • La leyenda
  • Banda de cornetas
    y tambores

  • San Justo

  • Himno

  • Programa
  • Contacto
    cristodelosgascones@ono.com
  • Junta de cofradias
    de Segovia
  • LA PROCESION

    La primera referencia documental de la salida del Cristo de los Gascones en procesión la encontramos en el archivo de la Cofradía en un libre inventario, con fecha 12 de abril de 1628, donde dice: “LOS COFRADES HICIERON UNAS ANDAS DORADAS CON CUBIERTA DE VIDRIO PARA LLEVAL AL SANTO CRISTO EN PROCESION EN VIERNES SANTO Y LAS DIERON AL SANTO CRISTO PARA QUE EN ELLAS ESTUVIESE CON MÁS DECENCIA”.

    Al año siguiente se hicieron unas más ligeras de la misma traza. Lo que se supone que hasta esta fecha la imagen era transportada en andas y al descubierto.

    El recorrido de la procesión era muy diferente al actual, ya que salía de San Justo, calle de San Juan, Trinidad, hasta la Catedral. Tras el rezo de unas preces, continuaban itinerario al lugar de origen por la calle Real.

    La urna era escoltada por ocho armaduras llamadas los Gascones, que eran portadas por Curiales y tenían a gran honor ponerse las pesadas armaduras, peto, espuelas, espaldar, casco, coraza, pantalón ceñido, guantelete, todo limpio y bruñido. Dos de las corazas eran de verdadera riqueza, por los adornos y figuras allí dibujadas, y en la mano portaban lanzas en forma de cruz. Una de las armaduras llamada “de los peces”, procedía de Milán y llegó a Segovia en el reinado de Felipe III.

    En la Capilla de la Esclavitud se formaba la Procesión con numerosos estandartes, niños vestidos de nazareno con los atributos de la Pasión. Nazarenos portaban hachas encendidas y la Imagen portada por ocho encapuchados con largas túnicas y a los lados los apuestos Gascones.

    No solo era sacada la imagen en cortejo procesional con motivo de la Semana Santa. El Santo Cristo fue eje central de las rogativas en tiempos de sequía, plagas o acontecimientos que así lo requerían.

    Por tal motivo fue tomada la decisión par parte del Ayuntamiento de mantener encendida una lámpara en la capilla de San Justo donde se encuentra el Santo Cristo. Esta promesa fue cumplida ininterrumpidamente a lo largo de casi dos siglos.